sábado, 25 de agosto de 2007

A vueltas con la ficción


(…) El filósofo rumano Cioran afirmaba que no leía novelas ya que, habiendo ocurrido tanto en el mundo, no podía interesarse por cosas que ni siquiera habían acontecido; prefería las memorias, las autobiografías, los diarios, la correspondencia y los libros de Historia.
Si lo pensamos dos veces, tal vez a Cioran no le faltara razón y tal vez sea inexplicable que personas adultas y más o menos competentes estén dispuestas a sumergirse en una narración que desde el primer momento se les advierte que es inventada (…) A partir de una página determinada, como si con ella se levantara el telón de un teatro, fingimos olvidar esa información y nos disponemos a atender a otra voz que sin embargo sabemos que es la del escritor impostada o disfrazada. ¿Qué nos da esa capacidad de fingimiento? ¿Por qué seguimos leyendo novelas y apreciándolas y tomándolas en serio y hasta premiándolas, en un mundo cada vez menos ingenuo?
Parece cierto que el hombre- quizá aún más la mujer- tiene necesidad de alguna dosis de ficción, esto es, necesita lo imaginario además de lo acaecido y real. No me atrevería a emplear expresiones que encuentro trilladas o cursis, como lo sería asegurar que el ser humano necesita `soñar´o `evadirse´ (…) Prefiero decir más bien que necesita conocer lo posible además de lo cierto, las conjeturas y las hipótesis y los fracasos además de los hechos, lo descartado y lo que pudo ser además de lo que fue. (…)
Todos tenemos la tendencia a irnos viendo en las diferentes etapas de nuestra vida como el resultado y el compendio de lo que nos ha ocurrido y de lo que hemos logrado y hemos realizado, como si fuera tan sólo eso lo que conforma nuestra existencia. Y olvidamos casi siempre que las vidas de las personas no son sólo eso: cada trayectoria se compone también de nuestras pérdidas y nuestros desperdicios, de nuestras omisiones y nuestros deseos incumplidos, de lo que una vez dejamos de lado y no elegimos o no alcanzamos, de las numerosas posibilidades que en su mayoría no llegaron a realizarse- todas menos una, a la postre- , de nuestras vacilaciones y nuestras ensoñaciones, de los proyectos frustrados y los anhelos falsos o tibios, de los miedos que nos paralizaron, de lo que abandonamos o nos abandonó a nosotros. Las personas tal vez consistimos, en suma, tanto en lo que somos como en lo que no hemos sido, tanto en lo comprobable y cuantificable y recordable como en lo más incierto, indeciso y difuminado, quizá estamos hechos en igual medida de lo que fue y de lo que pudo ser.
Precisamente la ficción nos cuenta eso, o mejor dicho, nos sirve de recordatorio de esa dimensión que solemos dejar de lado a la hora de relatarnos y explicarnos a nosotros mismos y nuestra vida. Y todavía es hoy la novela la forma más elaborada de ficción o así lo creo.
"Lo que no sucede y sucede", epílogo de "Mañana en la batalla piensa en mí"
Javier Marías

Citas

"El mejor regalo que le podemos hacer a otro no es sólo compartir nuestras riquezas, sino revelarle las suyas propias"
Benjamin Disraeli

"Arriesgarse es perder el equilibrio momentáneamente. No arriesgarse es perderse a uno mismo"
Sören Kierkegaard

"He sido un hombre que busca y aún lo sigo siendo, pero ya no busco en las estrellas y en los libros, sino que empiezo a escuchar las enseñanzas que me comunica mi sangre"
Herman Hesse

Menudo es Jorge...


Ahí donde lo ven... ¡me escoñó la espalda!

Clara de romería


La peque más presu

Verano isleño...

... en buena compañía


miércoles, 22 de agosto de 2007

Vida


Bienvenido. Y felicidades. Llegar hasta aquí no fue nada fácil.
Para que estés ahora aquí, tuvieron que agruparse, de forma compleja y extrañamente servicial, billones de átomos errantes; es una disposición tan especializada y particular que nunca se ha intentado antes y que sólo existirá esta vez.
Ser tú no es una experiencia gratificante a nivel atómico. Resulta fascinante pensar que si tú mismo te fueses deshaciendo con unas pinzas, átomo a átomo, lo que producirías sería un montón de fino polvo atómico, nada del cual habría estado nunca vivo pero todo él habría sido en otro tiempo tú. Sin embargo, por la razón que sea, durante el período de tu existencia, tus átomos responderán a un único impulso riguroso: que tú sigas siendo tú.
La mala noticia es que los átomos son inconstantes y su tiempo de devota atención es muy fugaz. Incluso una vida humana larga sólo suma unas 650.000 horas y, en ese modesto límite, tus átomos te dan por terminado. Entonces se dispersan silenciosamente y se van a ser otras cosas. Y se acabó todo para ti.
De todos modos, debes alegrarte de que suceda. Hablando en términos generales, no ocurre en el resto del universo, por lo que sabemos. Se trata de algo decididamente raro.
Desde el punto de vista químico la vida es fantásticamente prosaica: carbono, hidrógeno, oxígeno y nitrógeno, un poco de calcio, una pizca de azufre, un leve espolvoreo de otros elementos corrientes, y eso es todo lo que hace falta. Lo único especial de los átomos que te componen es que te componen. Ése es, por supuesto, el milagro de la vida.
Hagan o no vida en otros rincones del universo, los átomos hacen muchas otras cosas: nada menos que todo lo demás. Sin ellos no habría agua ni aire, ni rocas ni estrellas y planetas, ni nubes gaseosas lejanas ni nebulosas giratorias ni ninguna de todas las demás cosas que hacen el universo tan agradablemente material. Los átomos son tan numerosos y necesarios que pasamos con facilidad por alto el hecho de que, en realidad, no tienen por qué existir. No hay ninguna ley que exija que el universo se llene de ellos o que produzcan luz, gravedad y otras propiedades de las que depende la existencia. En verdad, el universo no necesita existir. Durante mucho tiempo no existió. No había átomos ni universo para que flotaran en él. No había nada… absolutamente nada en ningún sitio.
Así que demos gracias a los átomos. Pero, además, para que estés vivo aquí y ahora, en el siglo XXI, y seas tan listo como para saberlo, tuviste que tener buena suerte biológica. De los miles de millones de especies vivientes que han existido desde el principio del tiempo, la mayoría (se ha llegado a decir que el 99%) ya no anda por ahí. Y es que la vida en este planeta no sólo es breve sino de una endeblez deprimente.
Una especie media sólo dura en la Tierra uno cuatro millones de años, por lo que, si quieres seguir andando por ahí miles de millones de años, tienes que ser tan inconstante como los átomos que te componen. Debes estar dispuesto a cambiarlo todo (forma, tamaño, color, especie…todo) y a hacerlo reiteradamente. Esto es mucho más fácil de decir que de hacer, porque el proceso de cambio es al azar. Pasar del átomo primordial al humano moderno que camina erguido y que razona te ha exigido adquirir por mutación nuevos rasgos una y otra vez durante un período sumamente largo. Así que, en los últimos 3.800 millones de años, has aborrecido el oxígeno y luego lo has adorado, has desarrollado aletas y extremidades y unas garbosas alas, has puesto huevos, has chasqueado el aire con una lengua bífida, has sido peludo, has vivido bajo tierra, en los árboles, has sido tan grande como un ciervo y tan pequeño como un ratón y un millón de cosas más. Una desviación mínima de cualquiera de estos imperativos de la evolución y podrías estar ahora lamiendo algas en las paredes de una cueva, holgazaneando en forma de morsa en algún litoral pedregoso o regurgitando aire por un orificio nasal de la parte superior de tu cabeza antes de sumergirte 18 metros en el océano a buscar un bocado de deliciosos gusanos de arena.
Además has sido extraordinariamente afortunado en cuanto a tus ancestros personales. Considera que, durante 3.800 millones de años (un período de tiempo que nos lleva más allá del nacimiento de las montañas, los ríos y los mares de la Tierra) cada uno de tus antepasados por ambas ramas ha sido lo suficientemente sano para reproducirse y le han bendecido el destino y las circunstancias lo suficiente como para vivir el tiempo necesario para hacerlo. Ninguno de tus antepasados pereció aplastado, devorado, ahogado, de hambre, atascado, ni fue herido prematuramente ni desviado de otro modo de su objetivo vital: entregar una pequeña carga de material genético a la pareja adecuada en el momento oportuno para perpetuar la única secuencia posible de genes que pudiese desembocar, asombrosa y demasiado brevemente en ti.

(Modificado de “Una breve historia de casi todo” de Brill Bryson)

Manhattan - Woody Allen (opening scene)

¡¡¡Geniaaaaaaal!!!

Realidad y fantasía


"En mi soledad

he visto cosas muy claras,

que no son verdad"

Antonio Machado
Proverbios y cantares, 1919

Forgesfuncionarios


martes, 21 de agosto de 2007

Te deseo...




Te deseo primero que ames, y que amando también seas amado.
Y que, de no ser así, seas breve en olvidar
Y que después de olvidar, no guardes rencores.
Te deseo también que tengas amigos,
Y que, incluso malos e inconsecuentes,
Sean valientes y fieles, y que por lo menos
Haya uno en quien confiar sin dudar.
Y porque la vida es así,
Te deseo que tengas enemigos,
Ni muchos ni pocos, en la medida exacta para que,
Algunas veces, te cuestiones tus propias certezas,
Y que entre ellos, haya por lo menos uno que sea justo,
Para que no te sientas demasiado seguro.
Te deseo además que seas útil, mas no insustituible.
Y que en los momentos malos,
Cuando no quede nada más,
Esa utilidad sea suficiente para mantenerte en pie.
Igualmente te deseo que seas tolerante,
No con los que se equivocan poco,
Porque eso es fácil, sino con los que
Se equivocan mucho e irremediablemente,
Y que haciendo buen uso de esa tolerancia,
Sirvas de ejemplo a otros.
Te deseo que siendo joven no madures demasiado deprisa,
Y que ya maduro, no insistas en rejuvenecer,
Y que siendo viejo no te dediques al desespero.
Porque cada edad tiene su placer y su dolor
Y es necesario dejar que fluyan entre nosotros.
Te deseo que descubras,
Con urgencia máxima, por encima y a pesar de todo,
Que existe y que te rodean, seres oprimidos,
Tratados con injusticia y personas infelices.
Deseo también que plantes tu semilla,
Por más minúscula que sea,
Y la acompañes en su crecimiento,
Para que descubras de cuantas vidas está hecho un árbol.
Te deseo, además, que tengas dinero,
Porque es necesario ser práctico,
Y que por lo menos una vez por año,
Pongas algo de ese dinero frente a ti
Y digas:”esto es mío”,
Sólo para que quede claro quién es el dueño de quien.
Te deseo también que ninguno de tus defectos muera,
Pero que si muere alguno puedas llorar
Sin lamentarte y sufrir sin sentirte culpable
Si todas estas cosas llegaran a pasar,
No tengo nada más que desearte.

¿Víctor Hugo?

¡Cómo molan los Moleskine!


No tengo ningún inconveniente en recibirlas como regalo ;-)

Novecento

Una de mis pelis favoritas

When I look in your eyes



When I look in your eyes, I see the wisdom of the world in your eyes

I see the sadness of a thousand goodbyes

When I look in your eyes


And it is no surprise, to see the softness of the moon in your eyes

The gentle sparkle of the stars in your eyes

When I look in your eyes


In your eyes, I see the deepness of the sea

I see the deepness of the love

The love I feel you feel for me


Autumn comes, summer dies

I see the passing of the years in your eyes

And when we part there will be no tears no goodbyes

I'll just look into your eyes


Those eyes, so wise

So warm, so real

How I love the world, your eyes reveal

Se dejaba llevar _ Antonio Vega con Ketama

El sitio de mi recreo - Antonio Vega

¡Menudo poeta!

Río de Janeiro - "Cidade Maravillosa"


Dinah Washington - Mad About The Boy

Cine Doré - Madrid


Joyita arquitectónica, sede de la Filmoteca Nacional

The Cider House Rules - Piano and String

Tema principal de la BSO de "Las normas de la casa de la sidra"

lunes, 20 de agosto de 2007

Gabriel's Oboe-BSO de "La Misión"

A mis padres en su 46º aniversario



Todas las gracias por todo lo que soy.
Mil gracias por alimentarme y cuidarme.
Todas las gracias por alentarme y apoyarme.
Mil gracias por todo lo que tengo.
Por siempre gracias por estar ahí,
En las horas felices y en las desdichadas.
Eternamente gracias…

domingo, 19 de agosto de 2007

Táctica y Estrategia - Mario Benedetti


Mi táctica es mirarte,

aprender como sos, quererte como sos.

Mi táctica es hablarte y escucharte,

construir con palabras un puente indestructible.


Mi táctica es quedarme en tu recuerdo

no sé cómo ni sé con qué pretexto

pero quedarme en vos.


Mi táctica es

ser franco y saber que sos franca

y que no nos vendamos simulacros

para que entre los dos no haya telón ni abismos.


Mi estrategia es en cambio

más profunda y más simple.


Mi estrategia es que un día cualquiera

no sé cómo ni sé con qué pretexto

por fin me necesites.

Al Stewart - Year of the cat

Sencillamente intemporal

sábado, 18 de agosto de 2007

nina simone - my baby just cares for me

La verdad de las mentiras - Mario Vargas Llosa


(...) Si las novelas son ciertas o falsas importa a cierta gente tanto como que sean buenas o malas y muchos lectores (…) hacen depender lo segundo de lo primero.
(…) En efecto, las novelas mienten- no pueden hacer otra cosa- pero ésa es sólo una parte de la historia. La otra es que, mintiendo, expresan una curiosa verdad, que sólo puede expresarse encubierta, disfrazada de lo que no es.
(…) Los hombres no están contentos con su suerte y casi todos- ricos o pobres, geniales o mediocres, célebres u oscuros- quisieran una vida distinta de la que viven. Para aplacar- tramposamente- este apetito nacieron las ficciones. Ellas se escriben y se leen para que los seres humanos tengan las vidas que no se resignan a no tener. En el embrión de toda novela bulle una inconformidad, late un deseo insatisfecho.

(…) Cuando leemos novelas no somos los que somos habitualmente, sino también los seres hechizados entre los cuales el novelista nos traslada. El traslado es una metamorfosis: el reducto asfixiante que es nuestra vida real se abre y salimos a ser otros, a vivir vicariamente experiencias que la ficción vuelve nuestras. Sueño lúcido, fantasía encarnada, la ficción nos completa, a nosotros, seres mutilados a quienes ha sido impuesta la atroz dicotomía de tener una sola vida y los apetitos y fantasías de desear mil.
(…) En el corazón de todas ellas llamea una protesta. Quien las fabuló lo hizo porque no pudo vivirlas y quien las lee (y las cree en la lectura) encuentra en sus fantasmas las caras y aventuras que necesitaba para aumentar su vida. Ésa es la verdad que expresan las mentiras de las ficciones: las mentiras que somos, las que nos consuelan y desagravian de nuestras nostalgias y frustraciones.
(…) Las mentiras de las novelas no son nunca gratuitas: llenan las insuficiencias de la vida.
(…) La ficción es un sucedáneo transitorio de la vida. El regreso a la realidad es siempre un empobrecimiento brutal: la comprobación de que somos menos de lo que soñamos. Lo que quiere decir que, a la vez que aplacan transitoriamente la insatisfacción humana, las ficciones también las azuzan, espoleando los deseos y la imaginación.
(…) Salir de sí mismo, ser otro, aunque sea ilusoriamente, es una manera de ser menos esclavo y de experimentar los riesgos de la libertad.

Diana Krall - Under My Skin

I've got you under my skin
I have got you deep in the heart of me
So deep in my heart, you're really a part of me
And I've got you under my skin

I have tried so, not to give in
I've said to myself this affair it never would go so well
But why should I try to resist when I know so well
That I've got you under my skin

I would sacrifice anything come would might
For the sake of having you near
In spite of a warning voice, that comes in the night and repeats in my ear
Don't you know you fool you never can win
Use your mentality, wake up to reality
For each time I do, just the thought of you makes me stop before I begin
Because I've got you under my skin

El hombre del piano. Ana Belén

viernes, 17 de agosto de 2007

Love Boat Theme

Ñooosss... ¿ te acuerdas de "Vacaciones en el mar" ?

Canto a mí mismo - Walt Whitman




La mesa está puesta para el hombre.
Aquí está la carne para el apetito natural.
Siéntate. Que se sienten todos:
el malvado y el justo. No desdeño a ninguno.
Que nadie se quede a la puerta.
La manceba, el parásito y el ladrón están invitados;
y el negro cimarrón y el sifilítico también.
No habrá diferencias ni privilegios para nadie.
Que se sienten todos.
Esto es el apretón de una tímida mano,
el perfume natural de una cabellera desbordante,
el contacto de mis labios con los tuyos,
el jadeo de mi ansiedad,
el reflejo de mi cara en las alturas y las profundidades insondables...
es el deseo premeditado de mezclarme con todos...
y escaparme después.
¿Creéis que tengo algún propósito oculto?
Tal vez lo tenga
porque las lluvias de abril también lo tienen
y la mica pegada en el costado de la roca lo tiene también.